Desde sus orígenes
la Asociación ha contado con el apoyo de la jerarquía
de la Iglesia Católica y en concreto de la Comisión
pontificia para los laicos.
Un Colaborador eclesiástico ayuda a la reflexión
que se lleva a cabo en materia de formación y de educación
La Asociación comparte su experiencia y sus reflexiones
sobre los problemas actuales de la juventud, en constante evolución,
sobre los que la Santa Sede realiza consultas. Se la invita también
a algunos de los grandes encuentros que organiza el Vaticano.